Venezuela se ha
caracterizado históricamente por aportar beisbolistas a todas las ligas del
mundo, en las últimas dos décadas ha crecido la cantidad de futbolistas
repartidos por todos los países donde haga vida un club. Existen volibolistas,
basqueteros, nadadores, gimnastas e incluso
jinetes dejando en alto el nombre de nuestro país en todos los
continentes. Los atletas venezolanos son cada vez más conocidos por sus éxitos,
los clubes y universidades de todo el orbe se han dado cuenta de esto y enfilan
sus armas para hacerse de los servicios de nuestros deportistas.
El Polo Acuático en
Venezuela no cuenta con la popularidad de otros deportes, lamentablemente, sin
embargo hay quienes su vida giran en torno al deporte de la pelotica amarilla y
el traje de baño, quienes actualmente logran disfrutar de los frutos de
haberse dedicado a este deporte tan hermoso y a la vez tan rudo.
Gracias a la tecnología pude contactar a cuatro de
nuestros máximos exponentes del Waterpolo criollo y quienes brazada tras
brazada y gol tras gol dejan muy claro que tienen calidad de exportación. Ellos
pertenecen a la selección nacional de mayores y queremos que conozcan un poco
más de ellos.
Ángel Rojas (Caracas, 21 años) juega en Cerritos College,
USA.
Jean Sánchez (22 años, Caracas), Juega en
Natacio Granollers, España.
Adrián Torres (Lara, 22 años) Juega en Natacio
Granollers, España.
Hugo Velázquez (Trujillo, 21 años). Jugó en
Alemania y Francia.
Ángel inició su andar deportivo en las piscinas de la
Universidad Central de Venezuela, practicaba natación pero al ver como se
divertía su hermano Gabriel jugando Polo decidió probar. Hugo en Valera y
Adrián en Barquisimeto también se aburrieron de nadar en círculos y cambiaron
eso por goles, estrategias, empujones y mucha adrenalina. El caso de Jean fue
diferente y extraño, fue a nadar como rehabilitación ya que había sido operado
de la nariz por múltiples fracturas ocasionadas por una patada de tae kwon do,
su primer deporte. El waterpolo los enamoró.
A pesar de sus
cortas edades tienen un amplio bagaje que incluye juegos del Alba, Bolivarianos,
Suramericanos, Centroamericanos, sin embargo todos coinciden en que su
competición más importante fueron los Juegos Panamericanos en Toronto el año
pasado.
Jean y Adrián disputan su primera temporada en el viejo
continente y tenían como objetivo primordial contribuir al ascenso de su club a
Primera División, y lo lograron. Hugo abandonó su periplo en Europa por
problemas familiares sin embargo está a la espera de una oferta que lo haga
regresar a batirse con los mejores.
Lo de Ángel es propio de una película de Disney, durante
su primera temporada en Norteamérica rompió los record de más goles,
asistencias y balones robados en una temporada para su club, también fue
premiado como el MEJOR JUGADOR de su college y del sur de California, y por si
fuera poco durante el mes de septiembre fue nombrado el MEJOR ATLETA DEL ESTADO
DE CALIFORNIA. Sin duda una gran gesta para un atleta y especialmente para un
waterpolista venezolano que logre cosechar todos esos números y premios en un
circuito con tan alto nivel como el estadounidense.
Jimmy Ferraz, Carlos (Oreja) Linarez, Erik Rodulfo y
Antonio Pirela son para ellos sus ídolos, mentores y figuras a seguir, no
queríamos hacer esta nota sin agradecerles todo lo que han hecho por nuestro
Polo Acuático.
Los cuatro atletas
venezolanos coinciden en que lo más difícil de jugar en el extranjero es estar
lejos de sus seres queridos, no poder compartir fechas importantes con sus
padres y hermanos. Sin embargo están conscientes que el sacrificio traerá
recompensas, un título universitario, nuevos idiomas y mayores oportunidades
profesionales.
Estos embajadores del deporte venezolano desean hacerle
llegar un mensaje a todos los niños que se inician en el waterpolo y es que
siempre se diviertan, pase lo que pase, que luchen y se esfuercen por ser cada
día mejores, por alcanzar sus metas y anhelos. Este deporte desarrolla tu
inteligencia, tu capacidad de tomar decisiones en medio de tensión, hace
grandes y duraderas amistades.
Tomen
en cuenta que así como ellos que una tarde cualquiera se animaron a jugar con una pelota dentro del agua y luego de
años de sacrificio, lucha, apoyo de sus familias y entrenadores hoy cumplen sus
sueños de jugar en otros países y llevar el nombre de Venezuela a lo más
alto.
SHARIF HASSÁN.


