Lo que parecía
ser una serie sencilla para Marinos de Anzoátegui, por el hecho de haber
vencido a Cocodrilos en los últimos seis (6) partidos, los cuatro (4) de la
semifinal y los dos (2) primero de la gran final se convirtió en una
emocionante y pareja final. Se presagiaba a un equipo naval muy superior a los
capitalinos. Desde mi humilde opinión Marinos está abajo en la serie porque ha
jugado muy mal, por descuido, por exceso de confianzas quizá, merito tiene Cocodrilos
claro está pero, Marinos ha colaborado en demasía con la causa Sauria. Les explico:
Quisiera
saber como Gregory Vargas con esa velocidad, agilidad, fuerza, visión de juego
y basta experiencia en finales no puede superar a un Jesús Centeno disminuido
por una grave lesión, que está jugando a un 50% de sus capacidades, porque en
muchos pasajes del juego es Centeno quien marca a Gregory, no es otro. Mención
aparte merece el gran esfuerzo que hace el Zancudo por su equipo, es un
guerrero. Cuando vemos a Centeno frenar a Vargas alguien nos grita “Más sabe el
diablo por viejo”
Como es que un equipo como Marinos donde todos
se jactan de su profundidad, no puede ganar partidos cuando León Rodgers no
juega o no está en su mejor noche, obviamente puede perder pero desdibujarse a
tal extremo que parece un conjunto de novatos sin esquemas tácticos ofensivos, es
increíble la cantidad de veces que se les venció el control de 24 segundos sin
poder lanzar al aro y las mil y una vez que Rodger lanzó triples a un metro
detrás de la línea.
Me
cuesta entender que nadie en Marinos se de cuenta que el único pívot que tiene
Cocodrilos es Chris Land y ellos tienen a Gadzuri, Battle y Marriaga, acaso es
coincidencia que el centro caraqueño juegue los 40 minutos todas la noches. Con
todo respeto pero es impensable que Windi o Bethlemy puedan con Gadzuri y
Battle cuando Axier Sucre juega a plenitud dentro de la llave sin que ellos
puedan detenerlo.
La
serie se muda a la Caldera
del Diablo donde seguramente llegará a siete (7) juegos, tratar de predecir que
pasará es inútil cuando vimos a una máquina de hacer puntos en el primer juego
y a un Cocodrilos desconcertado, pero ahora todo está al revés. Cocodrilos parece
haber logrado su teamwork y Marinos está entre la espada y la pared. ¿Quién podía
apostar que el lesionado Jesús Centeno iba a ser la piedra angular de
Cocodrilos y que días después de barrer en casa, Marinos iba a anotar 8 puntos
en un cuarto?
Los
importados de Cocodrilos has superado a los de Marinos y su Rodgerdependencia.
Sólo Axier y el Grillito han estado a la altura.
Nestor
Salazar le está dando una cátedra de buena dirección a los del otro banco.
Sólo
nos queda sentarnos, disfrutar, rezar porque no vuelen sillas, botellas y vasos
si pierde Marinos.
@sharifwp






