domingo, 30 de junio de 2013

EL PARQUE NACIONES UNIDAS, UNA MUESTRA DE PAÍS.

Ir a disfrutar de un partido de Baloncesto “Profesional” en el Parque Naciones Unidas se ha convertido en toda una odisea, en una especie de fusión entre las películas  Destino Final y los Juegos del Hambre.
                El parto sin anestesia inicia con la compra de  la entrada, interminables colas, policías armados hasta los dientes, pasas sol, calor hambre y todo para comprarle una entrada a un revendedor por el triple del precio real. Con la mirada cómplice de estos Robocop endógenos de la Policía, ¿alguna vez han visto que detengan a un revendedor?
                Este martes vivimos uno de esos capítulos dignos para ser televisados en un programa de Televen, postergado un partido de BALONCESTO porque la lluvia mojaba el tabloncillo, 100% Venezuela.  Lo mismo sucede en Parque Miranda con las goteras que hay. Vergonzoso.
                Mientras se está jugando el tercer abierto del año en Wimbledon donde su cancha central tiene un techo retráctil que impide la suspensión de un partido por lluvia y en el Marlins Park de Miami también el techo se corre cuando hay amenaza de lluvia, en las Naciones Unidas tuvimos que esperar hora y media viendo a los muchachos “Coletear el piso” para ver un partido de baloncesto.
                A todas estas, en las gradas la gente tenía hora y media más para consumir alcohol, ya sabíamos que sucedería si había alguna decisión arbitral que no fuese a favor de Cocodrilos o si por desgracia de los niños y mujeres a ahí presentes ganaba Marinos, como en efecto ocurrió. Destino Final, volaron sillas, estampida de animales sin importar a quien derribaban a su paso, el mejor estilo de Jumanji.
                Y es que el Parque Naciones Unidas es una muestra a escala del país que tenemos actualmente, revendedores igual a corrupción, impunidad, lanzaron botellas y sillas al final del juego y nadie fue detenido, el techo se cae a pedazos y retrasa los partido, en el país se va la luz, el agua, hay huecos en todas las calles, y un largo etcétera, pagamos para ver ese bochorno de espectáculo, pagamos impuestos para resultados invisibles.
                Estamos muy lejos de convertir el Baloncesto (al menos en caracas) en un entretenimiento para toda la familia. La casa de Cocodrilos lamentablemente se ha convertido en un mal punto de referencia, todo el mundo sabe que si pierden van a volar los vasos, botellas, hielo y sillas. ¿Quien en su sano juicio lleva a su esposa e hijos a un lugar así?
                La directiva de la liga se hace la vista gorda, jamás hay suspensión de partidos, juegos a puerta cerrada, multas, NADA!!  La policía disfruta las clavadas y los triples mientras los marginales lanzan cosas a la cancha, el techo se desploma y la autoridades ni muestran la cara.
                Así está el Parque Naciones Unidas…. Así está Venezuela.
@sharifwp

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